Cómo hacer una hoguera

  Para muchos, la hoguera es una tradición amada e indispensable al aire libre, una fuerza cinética, luminosa y onírica de la naturaleza que durante generaciones ha servido como centro de las reuniones en el bosque.

  En este artículo se explican los pasos clave para encender una hoguera con éxito, así como consejos de etiqueta para el fuego, tanto si se acampa en coche como si se viaja con mochila.

  1. Encontrar o construir un anillo de fuego

  Campings: Encender el fuego sólo en los anillos de fuego designados, parrillas o chimeneas. La mayoría de los campings desarrollados tienen alguna versión de estos. El uso de un anillo de fuego disminuirá el impacto y mantendrá el fuego contenido.

  Consulte siempre con el operador del camping para asegurarse de que las hogueras están permitidas. En algunas zonas, los periodos de sequía severa pueden hacer que las hogueras estén prohibidas incluso en los campings.

  Si vas a acampar en coche en un lugar no urbanizado, infórmate con antelación en el organismo que administra el terreno (Servicio Forestal de EE.UU., Oficina de Gestión de Tierras, etc.). Es posible que se requiera un permiso de acampada.

  Evalúe el lugar antes de encender el fuego. Si el lugar está lleno de arbustos o tiene ramas bajas, mantenga un fuego pequeño o no lo encienda. En condiciones de sequedad, las brasas que se desprenden pueden provocar fácilmente un incendio forestal.

  En el interior del país: En las zonas de montaña en las que se permite hacer fuego, utilice un anillo de fuego existente si se ha dejado uno. Construya uno nuevo sólo en situaciones de emergencia y, si la situación lo permite, desmantélelo cuando haya terminado. Si ya existe uno, límpialo antes de partir.

  Retira todo el material inflamable de tu hoguera. Lo ideal es que la base de tu hoguera sea de arena, grava o suelo mineral (que suele encontrarse en los lechos de los arroyos o en las barras de grava). El calor intenso puede esterilizar el suelo sano, así que elige el lugar a conciencia.

  Una alternativa al anillo de fuego es un fuego de montículo. Con la paleta de saneamiento, construye una plataforma circular y plana de tierra mineral (arenosa, de color claro y no fértil) de unos 15 cm de altura. Utilízala como base para tu fuego. Lo ideal es construir esta plataforma sobre una roca plana. Puedes dispersar fácilmente el montículo cuando hayas terminado.

  2. Recoger leña

  Para encender un fuego con éxito, necesitarás tres tipos de combustible: yesca, leña y leña.

  •   La yesca incluye pequeñas ramitas, hojas secas, agujas o arcilla del bosque.
  •   La leña consiste en pequeños palos, normalmente de menos de una pulgada de diámetro.
  •   La leña es cualquier trozo de madera más grande y es lo que mantendrá el fuego durante toda la noche.

  Campamentos: Utiliza sólo leña local. Las tiendas cercanas suelen tener leña y, a veces, los anfitriones de los campings ponen a la venta paquetes de leña o astillas.

  No lleves leña si viajas desde más de 50 millas de distancia. Los campings pueden incluso prohibir que lleves tu propia leña independientemente de la distancia que recorras. ¿Por qué? Para evitar introducir insectos molestos en el bosque.

  Llame con antelación al camping o a la oficina local de los guardas forestales para obtener información y asesoramiento.

  En el campo: Si busca leña, recoja sólo la madera derribada que esté lejos de su emplazamiento. No corte nunca árboles vivos ni rompa las ramas de los árboles en pie, aunque estén muertos. Las aves y la fauna silvestre utilizan las ramas muertas y los troncos.

  No recoja ni queme trozos más gruesos que la muñeca de un adulto. Esto se debe a que rara vez se permite que los trozos gruesos de madera se quemen completamente y suelen quedar como restos ennegrecidos y antiestéticos.

  3. Construir la hoguera

  Cono: Comienza con un pequeño cono de leña alrededor de unos cuantos puñados de yesca que se apilan sin apretar en el centro del anillo de fuego. Una vez que el fuego esté fuerte y la temperatura aumente, puedes añadir troncos más grandes de uno en uno según sea necesario.

  Cabaña de troncos: Coloca dos trozos grandes de leña paralelos entre sí y con algo de espacio entre ellos para formar la base de tu estructura. A continuación, gira 90 grados y coloca dos trozos ligeramente más pequeños encima y perpendiculares para formar un cuadrado. Coloca mucha yesca dentro del cuadrado. Continúa añadiendo unas cuantas capas más de leña alrededor del perímetro, haciéndolas un poco más pequeñas con cada capa. Termina con una capa de leña y yesca en la parte superior. Recuerda que debes dejar espacio entre los troncos para que el fuego reciba mucho oxígeno.

  Al revés (pirámide): Empieza con tres o cuatro de tus troncos más grandes uno al lado del otro en la capa inferior. Gira 90 grados y añade una segunda capa de troncos ligeramente más pequeños en la parte superior. Continúa alternando unas cuantas capas más de esta manera, haciéndolas más pequeñas a medida que avanzas. Coloca la leña y la yesca encima.

  4. Encender la hoguera

  Enciende la yesca con una cerilla o un mechero. Utilizar un iniciador de fuego que esté diseñado para encenderse fácilmente puede ayudar a que la yesca prenda la llama. (Asegúrate de llevar fósforos y encendedores resistentes al agua. Los materiales para hacer fuego se consideran uno de los Diez Elementos Esenciales).

  Después de encender la yesca, sopla ligeramente en la base del fuego para proporcionar oxígeno, lo que ayudará a aumentar la intensidad de la llama y a encender más la madera.

  A medida que el fuego arde, mueve las brasas hacia el centro para quemarlas completamente. Lo ideal es reducirlas a cenizas blancas.

  5. Apagar la hoguera

  Consulta siempre las recomendaciones de los gestores locales de los terrenos y sigue sus pasos si los facilitan. En general, sin embargo, debes apagar el fuego echando agua (ten cuidado de no ponerte donde el vapor pueda escaldarte), removiendo las cenizas y aplicando más agua. Repite la operación tantas veces como sea necesario. Las cenizas deben estar frías al tacto antes de abandonar el lugar. Asegúrese de que el fuego y sus brasas estén apagados y fríos antes de marcharse.

  Tenga en cuenta que la práctica de utilizar tierra o arena para apagar un fuego es problemática porque puede aislar las brasas, que pueden quedar al descubierto más tarde, encendiendo un incendio forestal.

  Nunca dejes una hoguera sin vigilancia.

  6. Limpiar la hoguera

  Queme los artículos de basura sólo si pueden ser consumidos completamente por el fuego y convertidos en cenizas. No intentes quemar plástico, latas o papel de aluminio. Si quema algo que no se ha consumido por completo, recoja los restos cuando el fuego se haya apagado y empaquételos o póngalos en un contenedor de basura.

  Cuando estés en el campo, recoge la basura que encuentres en tu fosa. Extraiga los trozos de carbón que queden dentro de su anillo, llévelos lejos de su sitio, aplaste los trozos y luego esparza los restos y el polvo por una zona amplia. Desmonta cualquier estructura que hayas construido.

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