Cómo acampar con un bebé

  Introducir a un niño pequeño en las maravillas de la naturaleza es algo que muchos nuevos padres esperan. Pero la perspectiva de acampar con un bebé puede ser un poco desalentadora, incluso para los campistas experimentados. Aquí tienes algunos consejos para acampar con tu bebé y seguir pasándolo bien:

  •   Elige el lugar adecuado: Para tu primera salida, elige un lugar que no esté demasiado lejos de casa y que ofrezca algunas comodidades básicas, como un baño. Y, si puedes, busca un lugar de acampada a la sombra que no esté demasiado cerca de otros.
  •   Lleva una tienda de campaña grande: Llevar una tienda de campaña grande te da espacio para extenderte e incluso para poner una cuna/juego portátil si la tienes. Sobre todo, intenta ser flexible y entender que tus noches serán probablemente un poco diferentes a las de casa.
  •   Haz que las comidas del bebé sean sencillas: La lactancia materna es posiblemente la solución más sencilla, pero si tu bebé toma un biberón o come sólidos puedes seguir yendo de camping. Asegúrate de que tienes acceso a agua limpia para mezclar la leche de fórmula y prueba con prácticos paquetes de puré o tal vez con algo de lo que vayas a cenar si tu bebé ya come sólidos. (Pero el camping no es el lugar adecuado para introducir nuevos alimentos).
  •   Viste al bebé por capas: Vístete a ti y a tu bebé en capas para estar preparados para adaptarse a los cambios de tiempo. Cuando llegue el momento de dormir, añade un saco de dormir acogedor o un saco de lana para que esté más calentito.
  •   Protégete y protege a tu bebé de los insectos y el sol: El repelente de insectos y la crema solar no suelen ser recomendables para los bebés menores de 6 meses, así que busca otros métodos de protección, como llevar mangas y pantalones largos, usar una sombrilla para bloquear el sol y poner una red antiinsectos.

  Dónde ir de camping con un bebé

  Muchos de los lugares en los que se puede acampar como adulto son adecuados para llevar a un bebé. Esto significa que los parques estatales, los parques nacionales y los campamentos privados son opciones razonables. A la hora de elegir, te damos algunos consejos:

  •   Limita el tiempo de conducción: Si la idea de acampar con un bebé te parece desalentadora, no añadas un largo viaje en coche a la mezcla. Para su primera salida familiar, elimine el estrés del viaje y elija un camping que esté cerca de casa. No tendrás que madrugar para llegar a tu destino, y si las cosas no salen como habías planeado durante la acampada, puedes dar por terminado el viaje sin haber invertido horas de conducción. Si quieres eliminar por completo la necesidad de conducir, monta la tienda de campaña en el patio de tu casa para probar la acampada en familia a sólo unos metros de ella.
  •   Elige campamentos con servicios: Un camping con un baño y un parque infantil cerca probablemente no sea tu visión de una verdadera excursión en la naturaleza, pero esas cosas pueden ser muy convenientes con un bebé a cuestas, especialmente durante tus primeras salidas. Cuando te sientas más cómodo acampando en familia, puedes ir más lejos.
  •   Intenta distanciarte de otros campings: Si haces la reserva con antelación, intenta encontrar un sitio que tenga un poco de distancia con los sitios vecinos. El espacio extra puede hacer que toda la experiencia se sienta un poco más remota y ayudar a reducir su preocupación por los problemas de ruido.
  •   Busque la sombra: Mantener a los más pequeños alejados del sol directo es un paso importante para protegerlos de los rayos UV, así que, si puede, elija un lugar con sombra. (Lea más sobre la protección solar más adelante).

  Consejos para dormir en una tienda de campaña con un bebé

  Seamos realistas: Dormir bien una noche con un bebé en casa puede ser un reto. Si a esto le añadimos la novedad de un viaje de acampada, es muy probable que tanto usted como su hijo se levanten más veces de lo habitual durante la noche. Intenta tomártelo con calma (y llévate un poco de café extra para la mañana).

  Aquí tienes algunos consejos para manejar el sueño mientras acampas:

  •   Sea flexible: Cada familia tiene su propia manera de conciliar el sueño con un bebé, y es usted quien debe decidir cómo lo hará durante la acampada, pero sepa esto: Acampar va a alterar tu rutina nocturna habitual. Intenta adaptarte y comprender que quizá tengas que interrumpir las técnicas de entrenamiento del sueño que has estado empleando en casa para que tú y tu bebé podáis pasar la noche. Por ejemplo, es posible que tengas que permitir que tu pequeño se quede despierto más tarde de lo normal hasta que oscurezca o que tenga que mamar con más frecuencia en mitad de la noche para estar más cómodo.
  •   Lleva una tienda de campaña grande: Si tienes una tienda de campaña grande para la familia, llévala. Agradecerás tener espacio extra para extenderte y ponerte cómodo. Además, una tienda de campaña grande te permite utilizar una cuna/patio portátil (ver el siguiente consejo).
  •   Utiliza una cuna/patio portátil: Esta es una idea especialmente buena si tu bebé está acostumbrado a dormir en una cuna/patio portátil (y si tienes una tienda de campaña lo suficientemente grande para que quepa). La familiaridad de la cuna puede ayudar a tu pequeño a asentarse y a seguir la rutina nocturna. E incluso si no la utilizas para dormir, la cuna puede ser útil cuando necesites contener a tu bebé móvil mientras cocinas la cena.
  •   Trae algunos juguetes favoritos de casa: Casi todo lo que hay en el exterior es un juguete para tu pequeño, así que no sientas que tienes que llevarte todos los objetos de casa. Sin embargo, llevar algunas cosas especiales, como un peluche y algunos libros, puede ayudar a reconfortar a tu bebé en el nuevo entorno.

  Planificación de comidas para un bebé

  Planificar el menú de un campamento puede parecer mucho trabajo, pero si te centras en mantener las cosas sencillas para ti y tu bebé no es tan malo. Para los adultos y los niños más mayores, las comidas de una sola pieza, como la pasta, la avena y el chili, facilitan la preparación de la comida, la cocción y la limpieza.

  Para planificar la comida de tu bebé, ten en cuenta primero lo que come en casa; lo más probable es que puedas ceñirte a ello. Si le das el pecho, el menú es muy sencillo. Pero si tu bebé toma el biberón o come sólidos, puedes seguir saliendo a la naturaleza con un par de consideraciones adicionales:

  •   Mantener las cosas limpias: Si tomas el biberón, asegúrate de tener una forma de mantener todo limpio. Puedes hervir agua en el campamento para desinfectar los biberones. Si vas a mezclar la leche de fórmula, asegúrate de tener acceso a agua limpia y potable.
  •   Lleva alimentos cómodos: Si tu hijo está comiendo alimentos sólidos, hay opciones convenientes como los paquetes de puré de frutas y verduras que no requieren refrigeración a menos que estén abiertos. Un niño mayor puede meterse uno de estos en la boca, pero si es muy pequeño, puedes exprimir pequeñas cantidades en una cuchara y dárselas. Si tu bebé es lo bastante mayor como para disfrutar de la comida con los dedos, prueba con frutas blandas, huevos revueltos, aguacate y judías. Es posible que tu hijo pueda incluso comer algo de lo que tú comes. Por supuesto, sigue las indicaciones de tu pediatra sobre lo que es apropiado que coma tu hijo.

  Cómo vestir a tu bebé para acampar

  Un bebé cómodo es un bebé feliz. Para que tu pequeño se lo pase bien en tu viaje de acampada, sigue estos consejos sobre la ropa:

  •   Viste al bebé por capas: Al igual que cuando te vistes para un día al aire libre, piensa en las capas que puedes llevar para tu bebé, de modo que estés preparado para adaptarte a los cambios de tiempo. Querrás una capa base que vaya pegada a la piel, una capa intermedia que proporcione calor y una capa exterior que ofrezca protección contra el viento y la lluvia.
  •   Evita el algodón: En un viaje casual de acampada en coche con una buena previsión meteorológica, puedes utilizar muchas de las prendas de uso cotidiano que tienes en casa. Pero si se prevé que el tiempo sea frío y/o húmedo, es aconsejable llevar ropa de material sintético o de lana, que aíslan mejor y se secan más rápidamente que el algodón. Para el frío, prueba cosas como calcetines de lana, pantalones de lana, chaquetas de lana y/o chaquetas aislantes. Si se prevé que va a llover, se necesitará una chaqueta de tipo shell para evitar las gotas de lluvia. En los días soleados, piensa en camisas de manga larga y pantalones que respiren bien para que tu hijo esté protegido del sol pero no pase demasiado calor.
  •   No te abrigues demasiado: Para dormir, puedes añadirle un saco de dormir o un saco de lana para que esté más calentito. Pero ten cuidado de no abrigar demasiado a tu bebé. Es fácil añadir un montón de capas por miedo a que pase frío por la noche. Comprueba la previsión de las bajas temperaturas y piensa honestamente en cómo se comparan con las temperaturas de tu casa y ajusta la ropa de tu bebé en consecuencia. Con la experiencia, sabrás cuántas capas necesita tu bebé para dormir cómodamente por la noche.
  •   Ponga el pañal de forma habitual: Cambiar los pañales a tu bebé mientras estás de acampada no tiene por qué ser drásticamente diferente de lo que haces en casa, sobre todo si tienes un baño cerca para tirar los residuos y desechar los pañales. Si usas pañales de tela en casa, no tienes por qué abandonarlos cuando estés fuera. Lleva una bolsa hermética para guardar los pañales de tela sucios hasta que llegues a casa y puedas lavarlos. Un cambiador portátil te ofrece un lugar donde poner al bebé para cambiarle los pañales, pero también puedes utilizar una almohadilla o una manta.

  Cómo proteger a tu bebé de los bichos y el sol mientras acampas

  La recomendación general es no aplicar repelente de insectos ni protector solar a los bebés menores de 6 meses. Así que si te llevas a un pequeñín de verdad de acampada, deberás considerar otros métodos de protección, como la ropa, por ejemplo. Aquí tienes algunos consejos (consulta siempre con tu pediatra cualquier duda específica):

  •   Limita la piel expuesta: Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dicen que no hay que usar repelente de insectos en bebés menores de 2 meses, mientras que el Grupo de Trabajo Ambiental dice que a los 6 meses. Si quieres evitar el uso de repelentes, intenta limitar la cantidad de piel expuesta. Los pantalones metidos dentro de los calcetines, una camisa de manga larga y un sombrero son bastante eficaces. También puedes probar otras formas de disuadir a los insectos, como llevar redes para la cabeza, montar un refugio con mosquitera o encender velas de citronela en tu campamento.
  •   Busque la sombra: La Administración Federal de Medicamentos (FDA) recomienda consultar al médico antes de aplicar la protección solar a los bebés menores de 6 meses. Su primera línea de defensa contra el sol es mantener a su bebé alejado de él todo lo que pueda. Busca un lugar de acampada a la sombra o sitios para jugar que estén fuera del sol. También puedes vestirles con ropa de protección solar y/o utilizar una sombrilla para bloquear el sol. Si necesitas ponerle protección solar, consulta con tu pediatra la edad adecuada para hacerlo y luego prueba el protector solar en una pequeña porción de piel para asegurarte de que no le produce reacción.

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